domingo, 14 de agosto de 2011

Cosas de la vida

"Las cosas que pensé la primera vez que te vi son muy distintas a las que pienso ahora, te asemejabas a un conejo de orejas largas con esa cara de melancolía. Todo en ti me gritaba pidiendo amor, pero yo no te conocía"




"Comencé a escribir por que vi una foto y recordé la suavidad de tu boca, la blancura de tu piel, la gracia de tus gestos y la facilidad que tienes para hacerme arder ya sea de gusto o disgusto por lo terca que eres"

"(...)  ya los había escuchado antes y las pruebas de todos tus actos me sobraban pero ahora yo no quería saber sobre lo evidente, si no ver lo esencial, aquello que es invisible a los ojos (como reza aquel libro) Por las vueltas del destino una tarde de alcohol te besé y dije “Esto jamas paso” porque entre muchas razones tenía miedo de ser un mal paso en tu muy larga lista de amores ocasionales. Digamos que el interés que despertaste en mi me hizo decidir que seguiría adelante y te ofrecí mi ayuda por asuntos de estudio. Disfrace mis ganas de verte en mi noble compañerismo. A lo mejor yo también soy una serpiente con corazón de león o simplemente soy un león que quiso ser amigo de una serpiente sin importar el hecho de que esta pudiera envenenarlo en una sola mordida.

Como sean las cosas el resultado fue una segunda cita (porque a ese intento de estudio decidiste llamarlo “la primera”) ahí fue donde descubrí que si me mordías no me envenenabas... Y decidí que yo te quería y que iba a confiar en ti sin importarme nada."